«Delibes, escritor sobrio», en www.revcyl.com, noviembre 2012

«Delibes, escritor sobrio», mi último artículo del 28 de noviembre. Cuento que la sobriedad la aprendió en casa y en el colegio de Lourdes.
http://www.revcyl.com/colaboradores12/jurdiales/a_vueltas_con_delibes.html

Foto: Delibes en el colegio de Lourdes de La Salle, años 30.
Delibes, escritor sobrio

En la literatura de Miguel Delibes no hay hojarasca. Ni siquiera una concesión a la hojarasca literaria de otros escritores. Escribe como él es: sobrio, parco en palabras, castellano de al pan, pan, y al vino, vino.

Esta concisión y parquedad le vienen de lejos. Sin duda, de sus antepasados y modos franceses de su casa, que tienden a la claridad y al orden lógico en todo. Recordemos que el apellido Delibes es de origen francés y que por línea paterna era castellano el padre de Miguel, pero no lo era el abuelo. El abuelo paterno, Friedrich Pierre Delibes, sobrino del músico Leo Delibes, era francés, había nacido en Toulouse.

Desde luego, esta parquedad y concisión le vienen también de sus años de formación en el colegio de Lourdes, de Valladolid. En este sentido, un clima de economía preside la educación que imparten los “baberos” (así se les llamaba a los hermanos de La Salle que daban clase en el Lourdes). Economía no como ahorro de esfuerzo, sino como condensación de energías para mejores logros. Economía de palabras. En su momento. Sólo en su momento.

Los alumnos hablan cuando son preguntados. Si han de dar su opinión o preguntar, será con orden, a mano alzada, cuando sea señalado cada uno.

El ejemplo del profesor es decisivo. No habla el profesor sin necesidad. Administra sus intervenciones. Lo que pueda decir el alumno no lo dirá él. Hace tiempo que profesan estos educadores, como Sociedad de profesores, doce virtudes que les señaló el Fundador, La Salle, como propias del buen maestro. Uno de sus superiores generales, francés, que se estudia en la Historia de la Pedagogía entre los pedagogos eminentes del siglo XIX, el Hermano Agatón, las ha comentado en un librito de oro.

La primera es la gravedad, que cuadra muy bien con la mente del siglo XVII francés.

Pero la segunda, en importancia, es el silencio. Es lindísimo lo que este pedagogo dice en elogio del silencio del maestro. Los profesores de Miguel Delibes emplean en clase lo que llaman “la señal” y los alumnos “la chasca”. Es un instrumento de madera de boj, bien torneado, de 19,5 cm de largo, con una esfera de 4 cm de diámetro, con mango de 11 cm. Una lengüeta sujeta a la esfera con una cuerda de tripa de animal hace posible un sonido seco, nítido y grato. Combinados los sonidos, la repetición crea todo un lenguaje de signos.
Esta economía de palabras que emplean los hermanos de La Salle será un genial ejemplo y ejercicio para un futuro escritor sobrio, parco en palabras, ni una palabra de más, todo en su sitio y en su momento exacto, castellano del mejor castellano.

 

 

 

2 respuestas a «Delibes, escritor sobrio», en www.revcyl.com, noviembre 2012

  1. Ramiro Duque de Aza dice:

    Un buen ejemplo para la educación de nuestros tiempos.

  2. Ramiro Duque de Aza dice:

    Un buen ejemplo para nuestros tiempos la educación de aquellos.

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