«Delibes, caricaturista», en revcyl.com

«Delibes, caricaturista», en http://www.revcyl.com/www/index.php/colaboradores/item/5557-delibes-caricaturista, marzo 2015

Delibes, caricaturista

No sé cuántas aristas pudo tener este hombre. Lo cierto es que Delibes fue en su vida muchísimas cosas: escritor, periodista, padre de familia, cazador, pescador, marinero en la guerra y… también caricaturista.

No pensó Delibes en ser escritor cuando era niño o joven. Tenía como modelo a su padre, catedrático de la Escuela de Comercio de Valladolid. Después de estudiar la Primaria con las carmelitas y el Bachillerato con los Hermanos de La Salle en el colegio de Lourdes, se fue como voluntario con los nacionales al crucero Canarias. Y después estudió Derecho y Comercio. Sus primeros trabajos en El Norte de Castilla fueron como caricaturista. Lo hacía muy bien. En pocos trazos daba con el alma del personaje que quería dibujar. Si a Cary Grant nos lo presenta elegante y repeinado, a Camilo José Cela lo caricaturiza grandote y con papada. Dibuja sus caricaturas sobre gente que está muy de moda en los años 40 y 50: Gable, Colber, Tracy, Greta Garbo, Groucho Marx, Imperio Argentina, Juanita Reina…

Firma Delibes sus caricaturas con un pseudónimo (un pseudónimo que es un acrónimo): MAX. Entonces el joven Delibes tiene novia pero no sabe si aquella relación se consolidará por los años de los años. Y cuando firma como MAX él sabe que la M quiere decir Miguel. La A le corresponde a la que entonces era su novia, Ángeles de Castro, la chica a la que va a visitar en Sedano desde Molledo Portolín a base de bicicleta. La chica con la que luego se casará el 23 de abril de 1946 en la capilla del colegio de los Hermanos de La Salle, sus antiguos profesores. Y la X es su propia incógnita vital de aquellos años. El futuro con Ángeles estaba por escribirse o por no escribirse. Pero la relación se consolidó finalmente y Ángeles fue la madre de sus siete hijos.

Delibes entró a trabajar en 1941 en El Norte de Castilla y ya estuvo ligado al periódico, laboral o sentimentalmente, toda su vida. Llegó a ser el director pero comenzó como caricaturista. Desde 1941 hasta 1958 dibuja Delibes para el periódico. Casi 400 dibujos se cuentan en las páginas de El Norte de aquellos años. Abundan los actores, pero también caricaturiza futbolistas o escritores.

Todos aquellos dibujos se han juntado en un libro que se llama “Miguel Delibes dibujante en El Norte de Castilla”. Lo publican a medias la Fundación Miguel Delibes y El Norte de Castilla y los dibujos vienen acompañados por comentarios que aumentan el interés del volumen.

Si se publican las caricaturas de Delibes ahora es porque este hombre llegó a ser u excelente escritor. Esa fama es la que hace interesantes sus dibujos, que tienen una calidad sobrada, pero que sin el reclamo previo de sus 50 libros, no creo que hubieran visto la luz.

Una carta de un padre a un hijo no tiene más que un valor sentimental dentro de la familia salvo que esa carta la haya escrito Cristóbal Colón, por ejemplo. Colón como padre pudo ser mejor o peor que otros, pero lo que le hace diferente de los demás es que él descubrió América. Por eso la carta que tiene la casa de Alba en la que Colón escribe a su hijo vale 21 millones de euros.

Las caricaturas de Delibes no valen tanto, pero cualquier crítico de arte certificaría que Delibes dibujaba bien. Otra cosa es que escribiese mejor.

Jorge Urdiales Yuste

 

 

 

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