Este diccionario recoge trescientas veintinueve voces populares del mundo rural castellano empleadas por Miguel Delibes en el transcurso de su discurso narrativo.

         Precisa también la acepción que cada una de tales voces tiene en el discurso narrativo de Miguel Delibes.

         Ninguna de estas trescientas veintinueve voces aparece recogida por el Diccionario de la Real Academia Española. Todas ellas forman parte del léxico popular-rural castellano empleado por Delibes en sus novelas. Además, son mil cuarenta los términos rurales de la narrativa de Miguel Delibes que sí contiene el diccionario académico y que completarían todo este léxico rural castellano.

         Hay que destacar que dentro de las trescientas veintinueve voces, veintidós se refieren a la caza, tres a la pesca, nueve denominan distintos aperos de labranza, diecisiete son nombres de aves, ocho citan otros animales y dieciséis versan sobre plantas.

         Esta investigación de campo ha quedado enriquecida con las definiciones que da el propio Delibes en distintos libros a dieciséis de sus términos populares-rurales y con los cuarenta y dos significados de otros tantos términos que el propio Delibes me ha dado en diversas cartas que conservo. Es una particular aportación del diccionario.

         Gran parte de las trescientas veintinueve palabras objeto de esta investigación, porque dejan de existir los objetos a los que nombran, están en trance de desaparecer y de dejar de usarse en el español actual, con pérdida de buena porción de la riqueza que eso implica para la lengua castellana, y, por ello, para el español. El presente diccionario quiere salvarlas como integrantes del tesoro de la lengua castellana.

         Al dejar de usarse estos términos referidos a sus objetos naturales, se irá perdiendo su sentido original y las cualidades de origen: su fuerza significativa, su matización dentro del sistema lingüístico. Esta pérdida llevará consigo una debilidad o pobreza de la lengua española, ya no en cantidad de términos solamente, sino también en cuanto a su vigor original.

         Aunque el esfuerzo realizado en este sentido es grande y se tiene con él andado un largo camino, la lectura del diccionario aportará el convencimiento de que con el presente trabajo sólo se ha abierto un buen camino para el conocimiento del vocabulario popular-rural, incluso reducido al ancho espacio que abarca el discurso narrativo de Miguel Delibes.

         Al llamar la atención sobre esa parcela del lenguaje castellano en Delibes, el diccionario, indirectamente, también llama la atención sobre el estilo de la narrativa del autor vallisoletano, ejemplar muy acabado de sobriedad. Esta cualidad del lenguaje castellano, la sobriedad, que no se divierte en adornos y marcha directa y se atiene a la sustancia de lo que nombra, está hecha cuerpo en la persona del novelista y en el discurso de sus novelas de marco rural popular. El estilo y la personalidad del autor vienen en ayuda de una de las cualidades esenciales que acompaña al valor lingüístico del vocabulario que se pretende salvar de su desaparición: su condición de sobrio, directo y claro.

         Miguel Delibes es un hombre de su tiempo. Como narrador camina en paralelo con grandes maestros, Cela, Torrente Ballester y otros. A medida que avanza en su obra de creación se interesa más por la literatura que le es contemporánea, de la que se deja influir en cuanto favorece a su propósito narrativo. Porque él seguirá yendo directamente a los hechos, sin escribir desde casa. Sale al encuentro de las realidades sobre las que escribe: a los pueblos y a sus gentes. Sus novelas esconden una verdadera investigación de campo.

         Visto en su conjunto, el diccionario, que por su contenido centra la atención en particulares aspectos del discurso narrativo de Miguel Delibes, logra que los valores populares rurales tomen fuerza y vigor. El estudio del léxico popular-rural, suscita la atención y lleva a valorar positivamente lo está detrás de él. Con este diccionario creo haber apuntado al fondo de las realidades que nombra ese léxico y a sus expresiones. El esplendor del discurso narrativo popular-rural desembocará en la riqueza de unas realidades valiosas que será bueno que no se pierdan para la cultura española y occidental. Es otra puerta ante la cual el diccionario presente se detiene.