Ramón García Domínguez, biógrafo por excelencia de Miguel Delibes, pasea con él por Valladolid casi todas las semanas. Tiene publicados con éxito un gran número de libros para niños y otros sobre Delibes. Entre estos últimos, ediciones críticas de El camino, Un cazador que escribe, Un mundo que agoniza o Las guerras de nuestros antepasados; y otros imprescindibles para cualquier estudioso del novelista vallisoletano: Miguel Delibes: un hombre, un paisaje, una pasión o su último libro El quiosco de los helados.

         Parte de mis conocimientos sobre Delibes se los debo a él. Siempre cercano y afable, no dudó en contestar por escrito a una entrevista extensa, que se centró en la literatura de Miguel Delibes.

         He seleccionado cuatro reflexiones de las muchas que se muestran en esta entrevista realizada a Ramón García Domínguez el 19 de diciembre de 2002.

* (Sobre Los santos inocentes): “Además la historia, la novela, nació de un hecho real conocido por Delibes y situado en aquellas latitudes. La fidelidad a sus personajes –oprimidos, perdedores- está por encima de la fidelidad a su paisaje”.

* (Sobre el lenguaje de Delibes): “Delibes, él lo ha dicho y repetido, escribe “de oído”. Pero es que lo que oye, lo que oye “nombrar”, corresponde con exactitud con la cosa nombrada. De ahí procede, a mi entender, la “práctica” de Delibes”.

* (Sobre los personajes): “En todos sus personajes hay un desdoblamiento literario –lo dijo en su discurso del Premio Cervantes-, pero poco más. No se transfunde en ellos: los crea y los mira misericordiosamente, comprensivamente. Como Cervantes. Delibes es cervantino hasta la médula”.

* (Sobre Delibes y Castilla): “Yo diría que Castilla está hecha que ni a la medida para Delibes. Conforme va escribiendo más y más de ella, más se van haciendo tal para cual”.