Son
veintiséis los refranes que aparecen a lo largo y ancho de la
narrativa de Delibes.
Los hay muy conocidos:
“Cuando marzo mayea, mayo marcea” (Mis amigas las truchas
p. 53)
“Por San Blas la cigüeña verás” (El
último coto p. 63)
Otros típicamente rurales:
“En llegando San Andrés, invierno es” (Las ratas
p. 28)
“Después de Todos los Santos, siembra trigo y coge cardos”
(Las ratas p. 39)
Los encontramos también inventados por el propio escritor:
“A día revuelto, ganancia de cazadores” (Aventuras,
venturas y desventuras de un cazador a rabo p. 145)
“Quien de entrada tira a lo loco, cazará poco” (Aventuras,
venturas y desventuras de un cazador a rabo p. 202)